Qué incluye
Muchas empresas tienen sistemas importantes en un servidor de oficina, en un hospedaje que nadie revisa o en la computadora de una persona clave. Mientras todo funciona, el riesgo pasa desapercibido. Cuando falla un disco, expira un certificado o se pierde una contraseña, la operación se detiene. Este servicio cubre el traslado de esos sistemas a una infraestructura confiable y su cuidado continuo.
- Migración: trasladamos aplicaciones, bases de datos y archivos a la nube con un plan por etapas.
- Infraestructura: diseñamos y configuramos servidores, redes, almacenamiento y accesos según la carga real de tus sistemas.
- Monitoreo: vigilamos disponibilidad, rendimiento y uso de recursos, con alertas cuando algo sale de lo normal.
- Respaldos: programamos copias automáticas, las guardamos en una ubicación separada y probamos su restauración.
- Actualizaciones: aplicamos parches de seguridad y actualizaciones de sistema operativo, bases de datos y dependencias.
- Soporte: atendemos incidentes y solicitudes de cambio por un canal definido, con seguimiento de cada caso.
Puedes contratar la migración como un proyecto independiente o combinarla con soporte continuo. Una vez en la nube, conviene que alguien vigile la infraestructura de forma constante, porque los costos, la seguridad y el rendimiento cambian con el uso diario.
Antes de decidir, conviene entender qué implica el cambio. En nuestro artículo sobre cómo migrar tus sistemas a la nube revisamos los pasos, los riesgos más comunes y cómo estimar los costos de operación.
Cómo acordamos el soporte
El alcance del soporte, los tiempos de respuesta y los canales de atención se acuerdan por escrito al inicio, según el tamaño de tu infraestructura, qué tan crítica es para tu operación y la capacidad técnica de tu equipo.
Si no tienes claro qué soporte necesitas, empezamos con un diagnóstico de tu infraestructura actual. Revisamos qué sistemas sostienen tu operación, qué pasaría si se detuvieran y quién atiende hoy los problemas. Con esa información te proponemos un alcance que puedes ajustar conforme crece tu operación.
Cómo migramos para cuidar la continuidad de tu operación
- Inventariamos tus sistemas. Registramos aplicaciones, bases de datos, integraciones, usuarios y las dependencias entre ellos.
- Definimos el orden de migración. Empezamos por los sistemas de menor riesgo para validar el proceso antes de mover los críticos.
- Preparamos el entorno en la nube. Configuramos redes, accesos, respaldos y monitoreo antes de trasladar cualquier dato.
- Copiamos y sincronizamos los datos. Mantenemos el sistema actual en funcionamiento mientras la copia en la nube se actualiza.
- Probamos con usuarios reales. Tu equipo valida los procesos clave en el nuevo entorno antes del cambio definitivo.
- Hacemos el cambio en una ventana acordada. Elegimos el momento de menor actividad y dejamos listo un plan para regresar al sistema anterior si algo falla.
- Acompañamos los primeros días. Vigilamos de cerca el rendimiento y atendemos los ajustes que aparezcan.
Las integraciones con otros sistemas son uno de los puntos que más atención requieren durante una migración. Si tu ERP se conecta con una tienda en línea, revisa nuestro artículo sobre cómo integrar el ERP con la tienda en línea. Si necesitas rehacer esas conexiones en el nuevo entorno, nuestro servicio de integración de sistemas se encarga de ello.
Seguridad y respaldos
Muchos incidentes de seguridad en la nube se originan en errores de configuración: un almacenamiento público por descuido, una cuenta con más permisos de los necesarios o una contraseña compartida entre varias personas. Revisamos estos puntos desde el diseño y los volvemos a revisar en cada cambio importante.
Los respaldos son la última línea de defensa ante un error humano, una falla técnica o un ataque de secuestro de datos. Su valor se confirma solo cuando se restauran, y por eso incluimos pruebas de restauración en el plan de trabajo.
- Accesos mínimos: cada persona y cada sistema tiene solo los permisos que necesita.
- Autenticación de varios factores: activada en todas las cuentas con acceso administrativo.
- Cifrado: la información se cifra en tránsito y en reposo.
- Respaldos separados: las copias se guardan en una ubicación y una cuenta distintas a las del sistema principal.
- Pruebas de restauración: verificamos de forma periódica que los respaldos se pueden recuperar completos.
- Registro de actividad: guardamos un historial de accesos y cambios para investigar cualquier incidente.
Qué necesitamos de tu equipo
- Una persona responsable que conozca los procesos y pueda decidir sobre prioridades.
- Accesos a los sistemas, servidores y cuentas actuales, con los permisos necesarios para el diagnóstico.
- La documentación que exista, aunque esté incompleta o desactualizada.
- Disponibilidad de usuarios clave para validar los procesos durante las pruebas.
- Información sobre los horarios de mayor y menor actividad para planear las ventanas de cambio.
- Contactos de los proveedores de software o de hospedaje que participan en la operación actual.
Con esa información preparamos un diagnóstico de tu infraestructura y una propuesta de migración y soporte. Agenda una reunión para revisar tu caso.